Una obra que ya enseña su carácter

Veles se encuentra en una fase de ejecución avanzada: las carpinterías exteriores ya están instaladas, las fachadas casi terminadas. Es el momento en que un proyecto deja de ser plano y empieza a ser materia. Y en Veles esa materia habla con acento mallorquín: madera termotratada, mampostería de piedra y pavimentos de piedra natural se combinan para reinterpretar, desde un lenguaje contemporáneo, la arquitectura tradicional de Andratx.

En el interior avanzan ahora los acabados —alicatados, platos de ducha— mientras en el exterior continúan la piscina y los revestimientos de fachada en pino termotratado. La cocina se instalará en las próximas semanas; la carpintería interior de madera, prevista para septiembre.

«Son materiales tradicionales y duraderos que aportan calidez y permiten una integración natural con el entorno de Andratx, reinterpretando la arquitectura mallorquina desde una perspectiva contemporánea.»

Cinto Parramón Morgo, arquitecto del proyecto

Una pérgola que parece flotar

El elemento técnico más destacado de esta fase es la pérgola de la terraza de planta piso: una estructura de grandes dimensiones en madera con un vuelo considerable, cuya sustentación ha exigido un estudio específico para mantener una imagen ligera a pesar de su escala. Junto a la chimenea, además, se amplió el ventanal original respecto al proyecto inicial, abriendo visualmente el espacio interior y potenciando las vistas al puerto y al paisaje circundante.

 

Solución constructiva singular

El acceso y mantenimiento del aljibe y del depósito de compensación de la piscina planteaban un reto de espacio. La solución aprovecha la cámara generada entre los micropilotes y la vivienda para crear una sala técnica de grandes dimensiones, con dos escaleras verticales que permiten registrar las instalaciones sin afectar ni al jardín ni al interior habitable de la casa.

Integrarse en la topografía, no imponerse a ella

Más allá del detalle constructivo, Veles dedica un cuidado particular a su relación con la parcela y el paisaje. Se han construido bancales de piedra tipo marge para adaptarse a la topografía del terreno y reforzar el carácter mallorquín del conjunto, mientras que la zona de piscina incorpora un tratamiento paisajístico con palmeras y vegetación pensado específicamente para preservar la privacidad frente a la parcela vecina. Incluso la barbacoa exterior, revestida en mampostería, responde a esa misma lógica de integración con el resto de elementos del jardín.